La Masonería rinde homenaje a la gesta de Mayo de 1810

 

La Masonería Argentina rinde hoy homenaje a los protagonistas de la histórica Revolución de Mayo de 1810, que impulsada por muchos Queridos Hermanos de aquel entonces dio lugar al primer Gobierno Patrio y marcó el inicio del proceso independentista que tendría su culminación en julio de 1816.

Nuestra Orden tuvo una participación decisiva en los sucesos que desembocaron en el 25 de Mayo, lo que queda demostrado de manera contundente en la conformación de la Primera Junta de Gobierno, integrada por nueve patriotas, de los cuáles solo uno, Miguel de Azcuénaga, no era masón.
El trabajo y la lucha de los Queridos Hermanos de entonces venía de mucho antes. A fines del siglo XVIII y principios del XIX se instalaron logias masónicas en la ciudad de Buenos Aires, como la legendaria Logia “Independencia”, cuyo funcionamiento data del año 1795, con Carta Constitutiva de la Gran Logia General Escocesa de Francia, el antecedente histórico del Gran Oriente Francés. Allí se inician, entre otros, Manuel Belgrano y Juan José Castelli.
Hacia 1804 surge la Logia “San Juan de Jerusalén para esta parte de América” con Carta Constitutiva de la Gran Logia de Maryland de los Estados Unidos, que impulsaba la independencia del Virreinato del Río de la Plata de cualquier dominación extranjera.
Con posterioridad a las invasiones inglesas, la Logia Independencia presidida por Julián Álvarez tuvo una participación decisiva en los sucesos de Mayo que pusieron fin a nuestra dependencia de la corona española.
En 1812 con la llegada a Buenos Aires de nuestro Gran Iniciado, José de San Martín, se crea la Logia Lautaro, integrada además por Carlos María de Alvear y Matías Zapiola, entre otros, que trabajó para que se declare la Independencia, objetivo que se logrará cuatro años más tarde, en julio de 1816.
La Masonería Argentina rinde homenaje en esta fecha a estas figuras preclaras de la Independencia que, más allá de marchas y contramarchas, más allá de coincidencias y desavenencias, forjaron nuestro concepto de Patria y nos legaron los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad que hasta hoy defendemos.
Los Hombres de Mayo, nos señalaron el camino, pero la obra iniciada aún no se ha terminado, porque los objetivos todavía no se alcanzan.

Hoy tenemos la obligación de seguir adelante para lograr la concreción definitiva de los ideales políticos y sociales que propone la Masonería, como la defensa de la soberanía popular, la autodeterminación de los pueblos, la igualdad jurídica, la división de poderes, la representación, y la libertad de pensamiento, de expresión y de conciencia.

En defensa de la educación laica y la ley 1420

La Masonería Argentina expresa su rechazo a cualquier intento de incorporar la enseñanza de religión en las escuelas públicas, y reivindica la vigencia de la Ley 1420 como la piedra basal de una educación común, laica, gratuita y obligatoria para todos los ciudadanos de nuestra Argentina.
Ante recientes declaraciones del ministro de Educación de la Nación, que dejan la puerta abierta para introducir la materia Religión en los colegios públicos, queremos dejar sentado que eso sería un retroceso en nuestro sistema educativo, que debe atender de igual modo a quienes profesan cultos de todo tipo, como a los que no profesan ninguno.
Reconocemos la posibilidad de todo ciudadano a buscar educación religiosa en las escuelas privadas de cualquier fe, que funcionan con total libertad en el país. Pero reivindicamos con firmeza el laicismo.
Los masones fuimos impulsores de la Ley 1420, sancionada en 1884, que colocó la escuela pública al alcance de todos los niños, constituyó un hito básico en la fundación del Estado y dio nacimiento a la educación pública.
Domingo Faustino Sarmiento, que había ejercido la Presidencia de la Nación hasta 1874, renunció como Gran Maestre de la Masonería Argentina para dedicarle todo su tiempo a la sanción de esa ley.
Gracias a esta ley fundamental para la República, hacia 1910 dos de cada tres personas ya sabían leer y escribir, en tanto que la escolarización alcanzaba al 90%, cifra que nos convertía en un país de avanzada para la época
La democratización de la educación abrió el camino a la democratización de la política y recorre hasta hoy los senderos de la República aún en sus tiempos más azarosos.
Ir en sentido contrario implicaría un retroceso alarmante en los objetivos igualitarios y en el nivel pedagógico de nuestro sistema educativo, prioridad excluyente para la formación de las futuras generaciones de argentinos.

Nicolas Orlando Breglia
Gran Maestre

A 80 años del bombardeo de Guernica

La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones recuerda hoy el 80 Aniversario del Bombardeo de Gernika, ejecutado por la aviación nazi en el contexto de la Guerra Civil Española. El siglo XX ha pasado a la Historia por la enorme evolución y desarrollo de las ciencias, la tecnología y las humanidades, relacionadas todas ellas, con los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Pero también fue el siglo de grandes catástrofes para la humanidad, entre ellas dos guerras mundiales, eliminaciones étnicas sistemáticas, guerras localizadas y un sinfín de otras atrocidades.

El bombardeo de Gernika, que inspiro a Pablo Picasso para pintar el cuadro homónimo, se inscribe en los anales de la Historia como el anticipo de lo que ocurriría después en la Segunda Guerra Mundial y es la muestra de los fanatismos y dogmatismos expresados en la acción.

Los vencedores en la Guerra Civil Española fueron señores de la vida y de la muerte de todos los pueblos que integran España y mandaron al Oriente Eterno a muchos hermanos masones, vascos, gallegos, catalanes, andaluces, castellanos y aragoneses.

Muchos de los que se salvaron llegaron a nuestra Nación y la Masonería Argentina abrió sus puertas para cobijarlos y enriquecerse con sus saberes y experiencia.

Innumerables logias se constituyeron a su influjo y su herencia pervive en nuestros talleres de las que son una vertiente fundamental en relación con el Laicismo y el Librepensamiento. Hoy 26 de Abril, recordamos un año más de esta calamidad, que no sólo destruyó Gernika sino que además se prolongó en el tiempo por más de 50 años. La memoria histórica sigue viva en la Argentina y muchos de sus hijos y sus nietos son hoy orgullos miembros de nuestras Logias. Reafirmamos nuestro compromiso con los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad de los hermanos masones que perdieron la vida en esa guerra fraticida y ratificamos nuestro compromiso con la Tolerancia y el Librepensamiento, que están en las antípodas del fanatismo y el dogmatismo de cualquier clase. La Masonería Argentina, acompaña esta recordación que debe servir como lección permanente de la Historia, para que no se repita NUNCA MÁS.

Sobre el Genocidio Armenio del 24 de Abril de 1915

La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones recuerda hoy el 102 Aniversario, del Primer Genocidio del siglo XX, perpetrado por el Imperio Turco Otomano contra el milenario Pueblo Armenio.

El siglo XX pasa a la historia por la enorme evolución y desarrollo de las ciencias, la tecnología y las humanidades, relacionadas todas ellas, con los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Pero también fue el siglo de grandes catástrofes para la humanidad, entre ellas dos guerras mundiales, eliminaciones étnicas sistemáticas, guerras localizadas y un sinfín de otras atrocidades.

Hoy 24 de Abril, recordamos un año más de una de las calamidades, conocida a través del tiempo, como el Genocidio contra el pueblo armenio, que dejo como resultado la muerte y desaparición de un millón y medio de civiles armenios. La memoria histórica sigue viva en una antigua reivindicación MEMORIA y RECLAMO, para que el mundo y en especial Turquía, reconozcan que lo ocurrido entre 1915 y 1923 fue un genocidio. Si la razón de los asesinatos es el origen, entonces el nombre es genocidio, no hay otra alternativa. Continuar con el negacionismo, es otra forma de realizar genocidio.

Nuestro compromiso en este día como masones es la plena solidaridad con el pueblo armenio, es por ello que la Masonería Argentina, acompaña a sus hermanos armenios, a los descendientes de armenios y al pueblo de esa república, en este día de congoja, que debe servir como lección permanente de la historia, para que no se repita NUNCA MÁS.

Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas

 

La Masonería Argentina conmemora  como cada año, este 2 de abril, el 35º aniversario del desembarco argentino en las islas Malvinas, que desembocó en el único conflicto bélico que el país conoció a lo largo del Siglo XX, y que nos dejó una terrible secuela de muerte y horror, una herida que aún hoy está abierta.

Fueron 649 los jóvenes argentinos muertos, 1082 los heridos –entre ellos muchos mutilados o con daños de por vida- y un número nunca oficializado de ex combatientes que se suicidaron en los años posteriores al conflicto, aunque muchas fuentes señalan que son hasta hoy más de 700.

Nuestra orden tiene ya tres siglos de trayectoria en busca de la libertad, la igualdad y la fraternidad entre los seres humanos. Trescientos años de tender puentes de entendimiento fraterno. Para los masones, no puede haber un dolor superior al de una guerra, que simboliza todo lo contrario a aquello en lo que creemos.

En esta fecha junto a nuestra posición humanista y de diálogo, no podemos tampoco, como argentinos que somos, señalar que la búsqueda de la paz no implica resignar nuestro apoyo a los reclamos de soberanía sobre las islas del Atlántico sur, usurpadas en 1833, y que son tan argentinas como cualquier otra parte de nuestro suelo patrio. Afirmando con contundencia que las Malvinas, fueron son y serán argentinas.

 

Aquel 2 de abril de 1982 dejó un dolor difícil de superar, por los que dejaron su sangre en el Atlántico sur, por los que aún restan identificar y están en tumbas NN, por los que no pudieron superar las secuelas de la guerra, y por los territorios irredentos que sin duda algún día volverán a estar bajo nuestra bandera celeste y blanca. Por la vía del diálogo, la perseverancia y la fe.