Articulo en Etica Associazione Culturale

Il Gran Maestro della Gran Loggia di Argentina, Angel Jorge Clavero, eletto a fine maggio per la seconda volta a questo incarico, è conosciuto da lungo tempo per il suo eccezionale impegno massonico. Fervente difensore della libertà di coscienza, sarà prossimamente in visita a Parigi. Per permettere a tutti di apprezzare l'elevatezza del suo pensiero e l'altezza delle ambizioni assegnate alla massoneria argentina, vi proponiamo la lettura del testo in link allegato, che è appena stato pubblicato in lingua spagnola. In effetti ci sembra importante che anche Massoni che appartengono ad altre aree geografiche oltre all'America latina, in particolare in Europa, prendano coscienza della grande qualità del lavoro attivato nelle officine dell'America latina. La Massoneria argentina si dimostra capace di iniziative innovative anche in rapporto alla società civile, impegnandosi nella via del dialogo e dello scambio di collaborazioni, ivi incluso il settore universitario e dunque le nuove generazioni.


Questa attività ambiziosa, molto simile a quella della nostra S.EU.RE - ma anche a quella delle conferenze di ricerca inaugurate a Edimburgo nel 2007 e svolte a Parigi e a Washington, DC - merita tutta la nostra attenzione collettiva e il nostro coinvolgimento, in particolare associandoci ai programmi elaborati dagli Archivi storici della Gran Loggia di Argentina sotto l'impulso del loro direttore, Devrig Molles.
Si disegnano con tutta evidenza promettenti prospettive che ci impegnano ad essere attenti a cogliere sin da ora lo spirito di una bella occasione di collaborazioni scientifiche vicendevoli, in particolare con l'Europa e con la S.EU.RE, stimolando anche quelle con i diversi centri di risorse culturali massoniche.

Alain de KEGHEL
Président de S.EU.RE FRANCE

Traduzione di Barbara de Munari


 

Le Grand Maître de la Grande Loge d'Argentine qui vient d'accéder fin mai pour la deuxième fois à cette fonction , Angel Jorge Clavero, est connu depuis longtemps pour son engagement maconnique exceptionnel. Il est également un fervent défenseur de la liberté de conscience et sera prochainement en visite a Paris. Pour permettre à chacun d'apprécier l'élévation de sa pensée et la hauteur des ambitions assignées à la maçonnerie argentine,  nous vous proposons la lecture du texte ci joint qu'il vient de publier en espagnol. En effet,  il nous paraît important que des Maçons d'autres aires geographiques que la seule Amérique latine, et notamment en Europe, prennent conscience de la grande qualité du travail engagé sur de nouveaux chantiers en Amérique latine. La FM argentine s'y montre capable d'initiatives innovantes également en lien avec la société civile en s'engageant dans la voie du dialogue et des collaborations croisées incluant le secteur universitaire et donc les jeunes générations montantes. Cette activité ambitieuse qui est assez voisine de la notre à S.EU.RE - mais aussi des conférences de recherche inaugurées à Edimbourg  en 2007 mais déplacées depuis à Paris et Washington, DC,  -  mérite toute notre attention collective et notre implication notamment en nous associant aux programmes élaborés par les Archives historiques de la GL d'Argentine sous la conduite de leur directeur Devrig Molles. A l'évidence des perspectives prometteuses se dessinnent et nous engagent a y etre attentifs en ayant dès a présent à l'esprit la nécessité de saisir une belle occasion de collaborations scientifiques  croisées,  notamment avec l' Europe et la S.EU.RE ainsi qu'en stimulant celle avec  les divers centres de ressources maçonniques.
 
Alain de KEGHEL
Président de S.EU.RE FRANCE

300 años del Simbolismo Masónico



El MR.·. Pro Gran Maestre, Pablo Lázaro, encabezó esta noche en Ushuaia la Tenida celebratoria de los 300 años de la Masonería Simbólica.

Fue organizada por la RL.·.Fin del Mundo Nº 496.

Participaron el Gran Primer Vigilante de Chile y Hermanos de Paraguay, entre otros. Previamente se presentó en avant premiere el filme Terra Masónica.

De este modo, el punto geográfico más austral del mundo también fue escenario de las memoraciones y festejos por el tricentenario de nuestro Arte Real.

Día Internacional de la Democracia

La Masonería Argentina adhiere hoy a la celebración del Día Internacional de la Democracia establecido por las Naciones Unidas.

 

Es una oportunidad para realizar un profundo examen sobre el estado de la democracia en nuestro país, más aún cuando la sociedad argentina sobrellevó entre 1930 y 1983 la trágica historia de dictaduras que nos alejaron de la ruta democrática y de la legalidad.

 

La democracia es un proceso y una meta. En ambas circunstancias solo puede prosperar sobre la base de la libertad, el respeto a los derechos humanos y el Estado de derecho. Se desarrolla con elecciones libres y periódicas, con alternancia en el poder, a través del sufragio universal. Además, las instituciones democráticas se dan en sociedades pacíficas,  promueven la paz y dotan de estabilidad a los ciudadanos y sus instituciones porque aseguran la legitimidad de los mandatos.

 

Que este Día no pase inadvertido y que resulte útil para la reafirmación de nuestros principios liminares de Libertad – Igualdad – Fraternidad.

 

 

 

Ángel Jorge Clavero

Gran Mestre

El recuerdo de una fecha triste



El 6 de septiembre de 1930 señala el fin de una época y el comienzo de otra. Tras las repercusiones en nuestra sociedad de la Primera Guerra Mundial, el golpe de estado ocurrido ese día dio por terminado un gobierno legítimo, elegido por el voto popular, y también el tiempo de la Generación del 80, con sus logros y frustraciones. En ese lapso se inscriben, entre otros, la gran corriente inmigratoria de la que somos herederos, su integración a la vida argentina con hijos y nietos, la secularización de cementerios, creación del Registro civil, la ley 1.420 de educación común, la Reforma Universitaria, el crecimiento de la economía aunque con reparto desparejo, la Ley Sáenz Peña, el voto secreto.

A partir de ese momento, la década del 30 se desarrolló en un contexto internacional de depresión económica, fascismo, nazismo, estalinismo y franquismo que desembocó en la Segunda Guerra Mundial y sus trágicas consecuencias. Dos gobiernos surgidos del fraude electoral se instalaron en medio de contradicciones intensas, con preferencias hacia el Eje, que fueron desnaturalizando la esencia de sus predecesores. Más allá de la intensa obra pública de ese tiempo, Argentina se dio hasta un gobernador bonaerense que ostentaba las fotos de Hitler y Mussolini en su despacho oficial.

Como siempre ocurre en tiempos de eclipse político, la Masonería Argentina ingresó en un cono de sombras que incluyó su escisión entre 1935 y 1957 del que pudo comenzar a emerger con fuerza y vigor a fines de 1983 con la restauración de las instituciones democráticas. Desde entonces hasta el presente, nuestra masonería crece hasta alcanzar en la actualidad la misma cantidad de logias que en la década referida y presencia en todas las provincias argentinas, sus capitales y ciudades medianas y pequeñas.

El 6 de setiembre es un día de triste recuerdo. En esta fecha, la Masonería Argentina insta a estudiar y analizar los hechos concretos y sus protagonistas para no recaer en errores y comprender mejor las características intrínsecas de la República, el laicismo, el librepensamiento frente a dogmatismos y fanatismos, la defensa del fuero íntimo, el Ambiente, la igualdad y paridad de géneros, el respeto a todas las razas y todas las etnias, la libertad y la democracia, los consensos y los disensos en un marco armónico, fraterno y de respeto a las mayorías y minorías, tal como se practica en nuestros talleres de ideas.

Ángel Jorge Clavero
Gran Maestre

Discurso MRGM ante la Corte Suprema en defensa del laicismo

Señor Presidente, Señores Ministros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación:

 

Como Presidente la Masonería Argentina me toca repetir en esta audiencia los argumentos que mis hermanos masones Domingo Faustino Sarmiento, Leandro Alem, Bartolomé Mitre, Estanislao Zeballos y otros que se presentaron al Congreso Pedagógico de 1884 y a las Cámaras del Congreso de la Nación, dando origen al sistema de educación pública con la Ley 1420, que luego con la “Ley Láinez” se extendió a las escuelas normales en todo el país y culminó con la Reforma Universitaria de 1918. 

Por eso resulta curioso que hoy, nuevamente, un Gran Maestre de la Masonería Argentina vuelva a explicar las razones de por qué la educación pública debe ser gratuita y laica.

La Provincia de Salta obliga actualmente a que los estudiantes de las escuelas públicas deban estudiar religión católica como exigencia curricular y en horario de clases. Choca esa norma provincial  con nuestra Constitución Nacional, por diversas cuestiones.

La Ley 7.546 de Educación de Salta garantiza que “los padres y en su caso los tutores tienen derecho a que sus hijos o pupilos reciban en la escuela pública la educación religiosa que esté de acuerdo con sus propias convicciones” en cumplimiento del artículo 49 de la Constitución de dicha Provincia.  Aparentemente arroja un velo de inclusión hacia toda creencia en la esfera pública, pero esta “garantía” no funciona sino que reafirma la profunda asimetría que existe entre la Iglesia Católica y las demás instituciones religiosas, puesto que según la Constitución provincial, el gobierno de Salta “sostiene” y también “protege” el culto católico, apostólico romano. 

Además, erige a la autoridad religiosa como órgano que nada tiene que ver con la función pública, al facultarla para avalar los contenidos curriculares y los requisitos para llevar adelante la tarea docente.

Ello incumple con el derecho a educar libremente; vulnera la libertad de conciencia, puesto que exige un aval proveniente de una autoridad religiosa para ocupar un cargo público, pondera la elección de un culto determinado por ante la necesidad de acceder a un trabajo como el de cualquier docente y condiciona la libertad de expresión. 

Recordemos que la Declaración de los Derechos del Hombre de 1948 y los diversos instrumentos que reconocen la necesidad de garantizar el acceso a la educación forman parte de la Ley Suprema de la Nación, según lo establecido en el art. 31 de nuestra Constitución y que luego de la reforma constitucional de 1994, algunos de estos instrumentos ostentan jerarquía igual a la Constitución Nacional.

 

Señor Presidente, señores Ministros: la legislación de Salta altera la supremacía constitucional respecto del orden federal, al adoptar la posibilidad de dictar contenidos religiosos en las escuelas públicas, desvirtuando su supuesto carácter superador, inclusivo y tolerante. En realidad, ningún establecimiento educativo de tal carácter se encontraría en condiciones de garantizar, la educación de otro credo que no fuera el preponderante en la provincia en igualdad de oportunidades porque el mismo Gobierno de Salta  “sostiene y protege” en clara colisión con la Constitución Nacional.

Además, observemos que la Convención sobre los Derechos del Niño consagra el principio de “autonomía progresiva”, según el cual ésta cualidad se obtiene gradualmente conforme a la evolución de las facultades de los niños y adolescentes. Cualquier influencia que vulnere su esfera íntima resultaría lesiva. Por su parte, el principio constitucional de autonomía surge del artículo 19 de la Constitución Nacional, y se entiende como un aspecto de las acciones privadas, del cual Vuestra Excelencia, tiene innumerables sentencias al efecto.

Existe un ámbito de reserva que debe ser ajeno a toda intromisión. Dichas directrices permiten que niños y adolescentes ejerzan plenamente los derechos reconocidos en todo el ordenamiento normativo, entre ellos el derecho fundamental a una escuela pública destinada a erradicar desigualdades y entendiéndola como institución libre de dogmas, que posea al pensamiento crítico como herramienta fundamental para su evolución social. El Estado no puede interferir con dicho desarrollo imponiendo una determinada creencia, lo que no hace más que debilitar los conceptos tutelados en las normativas supremas, jerárquicamente predominantes en el ordenamiento jurídico.

Las acciones privadas contemplan también el valor de la intimidad: la autonomía de la voluntad decide qué, quién y de qué forma, ingresa o egresa de la esfera íntima personal, tal como ha sido desarrollado en varias oportunidades por Vuestra Excelencia y tiene especial trato respecto de la libertad de conciencia y a la facultad de objetar determinados actos que vayan en contra de las propias convicciones o de las elecciones personales.

Es por ello, que el Estado debe garantizar la educación sin entrometerse en las elecciones de sus habitantes, observando una posición neutral en materia religiosa y todo intento de regulación infra constitucional  repugna a la Ley Suprema. Por lo tanto, es necesario controlar su validez material, para apartar dicha normativa del sistema. En este caso, la norma de la provincia de Salta no cumple con dicha garantía: incurre solapadamente en una distinción que beneficia a un culto determinado, posibilitando que desarrolle sus contenidos en la escuela pública.  

Por otro lado, la provincia de Salta está conformada sobre la base de los pueblos originarios de la región; los pobladores fruto de la colonización en épocas del virreinato y los inmigrantes de las diversas olas migratorias. Diversos grupos tienen derecho a la profesión de un culto determinado, o incluso a no practicar ninguno si así lo desean.

Nos preguntamos ¿no es el Estado el garante de la educación pública de estos grupos? ¿Qué ocurre con aquellos a los que no se les puede dictar una clase de su religión? ¿Deben concurrir a otra? ¿Deben realizar tareas supletorias? ¿O quizás deba meramente apartárselos del grupo que recibe la catequesis?

El Estado debe garantizar la educación de sus habitantes de manera integral. El carácter de integralidad educativa no solo debe entenderse como un plan de estudios que abarque distintas áreas: creemos que de sostenerse enseñanza religiosa en las escuelas públicas, existiría alguna tensión en casos de educación sexual, incluso en algunas cuestiones científicas.

 

Señor Presidente: La Ley Provincial de Educación 7.546 está reglamentada por varias disposiciones, entre ellas la nº 45 de la Dirección provincial de Enseñanza. 

En conjunto presentan una clara colisión respecto a la protección de los datos personales y sensibles de los niños, niñas y adolescentes, contemplados en el art. 43 de la Constitución Nacional y en la Ley Nacional de Datos Personales, por imponer en cabeza de sus responsables a revelar sus creencias o la declinación de la enseñanza religiosa en horario de clases. Para ello, se exige que completen un formulario de datos. 

 Ello conlleva el riesgo de exclusión, y una clara violación a las ya mencionadas acciones privadas  puesto que lesiona a aquellos que no desean hacer públicas sus convicciones. Este conjunto de disposiciones lesiona el derecho a la intimidad de los niños, niñas y adolescentes, tutelado por el art. 16 de la Convención sobre Derechos del Niño, al obligarles a manifestar directa o indirectamente información de tipo sensible. Por ello, las formalidades requeridas en el seno de las instituciones educativas de Salta configuran una violación a las acciones privadas y a la protección de datos sensibles,  también a la libertad de religión amparada en el segundo párrafo del art. 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. 

Entonces, cualquier mecanismo que tienda a eximir a los educandos de la educación religiosa en las escuelas públicas agrava a sus padres, tutores, y propiamente a los niños, niñas y adolescentes, toda vez que al exigir una presentación formal, atentan contra la privacidad y la igualdad. 

Son conocidos los casos en los que también se les pide a los padres que justifiquen su decisión. Ello atenta contra la intimidad, la libertad de conciencia, la libertad de cultos y la libertad de expresión.

La Masonería Argentina entiende que en este caso el Estado no está cumpliendo con los deberes fundamentales que requiere una ciudadanía moderna, activa, evolucionada, pero también desigual, desventajada y minoritaria para su desarrollo integral. Defendemos la laicidad de la escuela pública porque  aloja a la diversidad que hace rica a ésta tierra argentina. Entendemos que es necesaria la revisión de las normas que se aplican en Salta bajo la luz que arrojan las leyes supremas de nuestra Nación.

Dotar de una determinada directriz religiosa en la formación de los ciudadanos, es como podar en forma constante las copas de un árbol: sus ramas no serán libres, tendrán la forma de quien maneje las tijeras y cercene sus frutos. Un gobierno no puede interferir en el desarrollo de la conciencia ni “proteger” un culto determinado, sin que genere una desprotección, al menos en una minoría de individuos. Recordemos lo decidido por la Suprema Corte de los Estados Unidos en el caso Jenness v. Fortson: “(…) a veces la mayor discriminación puede estar en tratar cosas que son diferentes como aquellas que son exactamente idénticas.”

Bajo la bandera de un credo en particular, se puede fomentar la lucha fanática en contra de los ideales de la humanidad. No estamos en contra de lo que cree cada hombre, sino que su creencia no puede convertirse en política pública. Pensemos que el actual ‘statu quo’ podría variar y, de existir normas como la que se analiza, se podría llegar a proteger a grupos intolerantes y fanáticos, quienes dictarían sus preceptos en la escuela pública, acarreando consecuencias inesperadas. 

 

Señor Presidente, señores Ministros: la Argentina del futuro se merece el cumplimiento efectivo de la normativa que sirve de fundamento para su ordenamiento Federal, de la que ningún órgano estatal debe apartarse, puesto que contiene los más excelsos principios de igualdad, justicia y equidad.

 

Muchas gracias

 

 

Ángel Jorge Clavero
Gran Maestre