Día de la Bandera



Los masones nos comunicamos según el lenguaje de los símbolos y las alegorías. Nuestra Bandera patria es uno de los símbolos que encarna a nuestra Nación y el destino común que nos compete. Hoy conmemoramos el fallecimiento de su creador, nuestro hermano (O.E.) Manuel Belgrano.

Una de sus diez acepciones define a la Bandera como “causa que se defiende o por la que se toma partido”. Nuestra Bandera cumple cabalmente ese destino desde su  izamiento inicial en las baterías Libertad e Independencia, a orillas del Río Paraná, en Rosario, provincia de Santa Fe, donde la juraron los soldados el 27 de febrero de 1812. El 23 de agosto de ese mismo año se izó la Bandera en la Ciudad de Buenos Aires en el sitio donde actualmente se levanta el Obelisco.

El Congreso de Tucumán (1816), adoptó la bandera celeste, blanca y celeste como símbolo nacional. El mismo Congreso, ya reunido en Buenos Aires, incorporó el sol en el centro, con 32 rayos flamígeros de clara influencia masónica.

El Día de la Bandera fue consagrado en 1938 por un proyecto que atravesó a los diversos bloques de la Cámara de Diputados, más allá de desavenencias políticas,  por iniciativa de los legisladores Palacios, Eguiguren, Sánchez Sorondo y Landaburu, entre otros. La ley 12.361 dictada en su consecuencia, dispuso un "feriado en todo el territorio nacional el 20 de junio".

El siguiente hito correspondió a la Ciudad de Rosario donde el Monumento Nacional a la Bandera fue inaugurado el 20 de Junio de 1957, según diseño de los arquitectos Ángel Guido y Alejandro Bustillo, con la colaboración de los escultores Alfredo Bigatti y José Fioravanti.  Más tarde se incorporaron obras de Eduardo Barnes, accesorios de Pedro Cresta y las esculturas de Lola Mora recuperadas en el espejo de agua del Pasaje Juramento. El Monumento a la Bandera  se levanta sobre 10.000 metros cuadrados de superficie, con una Escalinata Cívica monumental que une los cuerpos arquitectónicos.

En 1985, el Congreso de la Nación dictó una ley según la cual la Bandera Nacional debe tener el Sol de Mayo, sin diferencias entre su presencia y uso en los ámbitos públicos y privados.

La Masonería Argentina expresa en este día que la Bandera, expresión simbólica del auténtico orgullo argentino,  refleja en sus pliegues a todas las enseñas y todos los lugares donde se lucha por la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.

Ángel Jorge Clavero
Gran Maestre

LA RECIENTE SANCIÓN LEGISLATIVA



El 19 de marzo ppdo., después de que numerosas logias de la Obediencia expresaran sus ideas y propuestas, la Masonería Argentina dio a conocer su documento “Colaboración de la Masonería en el debate sobre aborto”. Expresó, entre otros conceptos, que gran cantidad de respuestas  “en general,  se pronuncian en favor del dictado serio y profundo de los temas de educación sexual y medicina reproductiva para los docentes y para las niñas y los varones de los establecimientos de enseñanza pública y privada, en paralelo y en conjunto con la información y la cultura que transmite cada familia. Se reclama un vocabulario claro, sin eufemismos ni bromas, capaz de abrir diálogos constructivos en los hogares, en las escuelas y colegios, para facilitar todo tipo de preguntas, especialmente de los niños y los adolescentes, con especial atención a la inclusión social, el respeto recíproco, la igualdad de géneros y de oportunidades. En idéntico sentido, mayoritariamente se reclama la despenalización del aborto sin entrar en colisión con el debido respeto a las diversas
creencias, más allá de dogmas y fanatismos. Se apela al fuero íntimo de las personas y parejas, a sus decisiones autónomas y a la creación de
una conciencia personal y colectiva que tienda a la prevención, tanto de enfermedades de transmisión sexual como de embarazos no deseados”.

Planteado el debate en sede legislativa, nuestra posición fue sostenida por el presidente de ILEC, Instituto Laico de Estudios Contemporáneos, en audiencia pública.

La aprobación que acaba de dar la Cámara de Diputados de la Nación coincide con lo expresado ý sostenido por la Masonería Argentina,  situada nuevamente en la defensa del progreso de la sociedad. Resulta plausible la extensión de los derechos humanos y, en este caso, de la mujer en particular, el respeto a sus decisiones autónomas, a su fuero íntimo y el de las parejas, en un imparable proceso de individuación que ya evita soslayar la realidad tapando el cielo con las manos.

Este y otros avances sociales son y serán bienvenidos. Es el camino que propone la Masonería Argentina.

Ángel Jorge Clavero
Gran Maestre

DOS EFEMÉRIDES : TRABAJO y CONSTITUCIÓN



La fecha señala dos acontecimientos de intenso contenido masónico: el Día Internacional del Trabajo, en recuerdo de los obreros ejecutados en Estados Unidos durante las jornadas de lucha en 1886  para alcanzar la jornada laboral de ocho horas, y el Día de nuestra Constitución Nacional, al cumplirse el 165° aniversario de su sanción por el Congreso General Constituyente reunido en Santa Fe.

El Trabajo, junto a la Ciencia y la Justicia,  se inscribe en uno de nuestras tríadas principales. Es así porque  el Trabajo es condición esencial de la dignidad de cada persona, es un deber  que  honra a quien lo desarrolla y llama la atención de la sociedad cuando no es capaz de proporcionarlo a todos sus integrantes.

En nuestro tiempo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), organismo de las Naciones Unidas, subraya  que los Derechos Fundamentales en el Trabajo están respaldados por los convenios de libertad sindical, negociación colectiva, abolición del trabajo forzoso y del trabajo infantil, eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación. Destaca, además, el concepto de empleo digno. Constituyen un programa social de cumplimiento imprescindible.

El derecho al trabajo está reconocido y garantizado en los artículos 14, 14 bis y 75 inciso 19 de la Constitución Nacional, que hoy celebramos. También en pactos y declaraciones internacionales como los artículos 23, 24 y 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, con rango constitucional en nuestro país.

Trabajo y Constitución son paradigmas de la Masonería, contienen un común significado progresista en el que debemos profundizar a partir de esta conmemoración del Día del Trabajo y de esta celebración del Día de la Constitución Argentina.

Ángel Jorge Clavero
Gran Maestre

2 de abril



La Masonería Argentina se suma a la conmemoración de la gesta protagonizada por los bravos argentinos que lucharon por la soberanía nacional en las Islas Malvinas en absoluta inferioridad de condiciones.

Más allá de banderías políticas ni de las especulaciones de sector, también recuerda  a los hermanos masones que, en cumplimiento de sus juramentos, combatieron con denuedo para dejar a salvo el honor de la Patria ganándose el respeto hasta de sus propios adversarios.

Cuando el transcurso del tiempo contribuye a establecer progresiva claridad sobre los hechos del pasado, la Masonería Argentina, al servicio ininterrumpido del país desde 1857, expresa su agrado por el justo reconocimiento a los soldados argentinos que dejaron sus vidas en las Islas. Noventa de ellos ahora reposan allí correctamente identificados y al alcance de los homenajes de sus familias, de sus allegados, de los malvinenses y del pueblo argentino tras la tarea del Comité Internacional de la Cruz Roja -organización fundada por un masón-, que respondió positivamente a un mandato conjunto argentino y británico logrando la identificación de los cuerpos de esos soldados argentinos  que permanecían sepultados bajo condiciones de anonimato en Darwin.

La Masonería Argentina señala finalmente que el horror de la guerra debe ser superado por negociaciones serias que abran el camino al abrazo fraternal que todos nos debemos con los habitantes de Malvinas, y con una solución justa para que el acontecimiento que hoy recordamos haya sido el hito final de esa triste historia.

Ángel Jorge Clavero
Gran Maestre

La Masonería y su aporte al debate sobre el aborto



La Masonería Argentina solicitó opinión a sus logias de todo el país para reflexionar en conjunto sobre los proyectos que debatirá el Congreso de la Nación sobre el aborto.

Al cierre de los plazos establecidos y aun después, numerosos talleres efectuaron tenidas ordinarias y especiales para considerar el tema. Fruto de ellas surgió una gran cantidad de respuestas que, en general, se pronuncian en favor del dictado serio y profundo de los temas de educación sexual y medicina reproductiva para los docentes y para las niñas y los varones de los establecimientos de enseñanza pública y privada, en paralelo y en conjunto con la información y la cultura que transmite cada familia.

Se reclama un vocabulario claro, sin eufemismos ni bromas, capaz de abrir diálogos constructivos en los hogares, en las escuelas y colegios para facilitar todo tipo de preguntas, especialmente de los niños y los adolescentes, con especial atención a la inclusión social, el respeto recíproco, la igualdad de géneros y de oportunidades.

En idéntico sentido, mayoritariamente se reclama la despenalización del aborto sin entrar en colisión con el debido respeto a las diversas creencias, más allá de dogmas y fanatismos. Se apela al fuero íntimo de las personas y parejas, a sus decisiones autónomas y a la creación de una conciencia personal y colectiva que tienda a la prevención, tanto de enfermedades de transmisión sexual como de embarazos no deseados.

La Masonería Argentina reclama su lugar en el debate que propone el Congreso, tal como ocurrió con su participación como Amicus Curiae de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en oportunidad de tratarse la enseñanza obligatoria de religión en escuelas y colegios de Salta.

Aboga asimismo para que todas las opiniones sean escuchadas y consideradas con la debida mesura y respeto, más allá de partidismos o cuestiones religiosas que no se compadecen con el estado laico y republicano. Además, los legisladores deberán comprenden que la eventual libertad de conciencia que otorguen sus respectivos bloques parlamentarios  no los habilita para la exposición y voto de sus creencias personales porque, según los casos, representan al pueblo de la Nación y a los estados provinciales y, por ende, deben tener en cuenta prioritaria el bien común.

El debate de los grandes temas de nuestra sociedad representa una gran oportunidad de crecimiento y encuentro recíproco. Las pasiones deben ceder su espacio a lo que se considere mejor para todos, que también será perfectible porque las personas y las sociedades evolucionan y sus normas éticas y morales no son estáticas ni se dictan de una vez para siempre. En nuestro tiempo, la ciencia y la tecnología, entre otras, nos demuestran a cada paso que vivimos un mundo fascinante que necesita la inteligencia, el conocimiento y la información en un marco de libertad, igualdad y fraternidad.

Ángel Jorge Clavero
Gran Maestre