Proyecto de código civil y comercial - propuesta de convocatoria popular

La Masonería Argentina adhiere a la postergación del tratamiento legislativo del Proyecto de Código Civil y Comercial.  Se trata de un instrumento de altísima relevancia institucional del que dependerán la mayoría de los derechos y obligaciones de más de cuarenta millones de argentinos en el curso de las próximas décadas. La mayor parte de la vida de cada uno dependerá del Código unificado, es imprescindible que le prestemos la mayor atención.

 La Gran Logia de la Argentina entiende que previo a la sanción legislativa del nuevo Código debería convocarse a una consulta popular que contribuya a la decisión de los diputados y senadores. La campaña electoral que suscitaría la utilización de ese instrumento de democracia semi directa, previsto por la Constitución Nacional, contribuiría a la mejor ilustración de los ciudadanos a quienes se otorgaría el imprescindible protagonismo para que cada uno haga suya la nueva norma legal.

 Ese consenso, más allá de ganadores y perdedores, permitiría que los legisladores puedan actuar como representantes del pueblo y de los estados provinciales, las fuentes de la elección de los diputados y los senadores. Se les aliviaría también de innecesarias presiones externas de todo tipo y de la eventual colisión entre sus intereses y convicciones personales con  la voz popular mayoritaria.

 Los legisladores no pueden ni deben votar en uno u otro sentido según sus propias ideas religiosas o por su condición de agnósticos o ateos. El Código Civil y Comercial debe ser el resultado de una elaboración meditada, seria, que tenga en cuenta el presente y, sobre todo, los tiempos por venir. Los cambios y las modificaciones que se producen en nuestra sociedad y en el mundo responden a una diferente consideración del tiempo.

 Vivimos en medio de una revolución científica y tecnológica sin precedentes que ha modificado incluso el valor del tiempo. Pocos lustros atrás era inimaginable que nuestra sociedad instituyera la igualdad de géneros, el divorcio, el reconocimiento de la patria potestad compartida, el matrimonio igualitario, entre otras novedades. Durante la Organización Nacional otras normas lanzaron a nuestro país hacia el progreso con el dictado de las leyes de  matrimonio civil, Ley del cementerio público, ley de educación laica, gratuita y obligatoria. Unas y otras se unen bajo el hilo conductor del progreso, todas nacieron de intensos debates en el seno de la sociedad argentina.

 Sin prisa, pero sin pausa, debe avanzar la consideración y difusión del proyecto de Código Civil y Comercial bajo condiciones de absoluta ecuanimidad y libre expresión de las ideas. Cada argentino debe tener la oportunidad de manifestar su palabra y su voto para que la nueva norma exprese al conjunto, sin chicanas retardatarias ni acciones que eviten la sagrada voz del pueblo.