Voto universal, secreto y obligatorio

La Ley 8.871 fue impulsada por el Presidente Roque Sáenz Peña, dirigente del Partido Autonomista Nacional y miembro de la Logia Docente de la Masonería Argentina. Fue aplicada por primera vez en Santa Fe y Buenos Aires (1912). Hipólito Yrigoyen, también iniciado en la Logia Docente pero un día después que Sáenz Peña, llevó al triunfo a la Unión Cívica Radical (1916), la principal fuerza opositora al Partido Autonomista Nacional que se había dividido en 1902:  los autonomistas nacionales ( roquistas), sostenían el antiguo sistema electoral, y losseguidores de Carlos Pellegrini querían llevar las protestas callejeras al Congreso e incorporar a los nuevos actores sociales.

La fracasada revolución radical del 4 de febrero de 1905, encabezada por el Coronel Daniel Fernández, respondió al cansancio popular por el fraude. Se sucedieron huelgas y agitación obrera y nació Unión Nacional como nuevo partido político. Dirigentes de diferentes orientaciones propusieron la representación proporcional. La Ley 4.161(1903), impulsada por el hermano masón Joaquín V. González, iniciado en la Logia Piedad y Unión N° 34 de Córdoba, estableció como avance el régimen uninominal por circunscripciones combinado con el sufragio voluntario. En 1905 retornó la lista completa y dos meses después se reemplazó el voto de viva voz por el voto escrito pero no secreto,

En 1910, cuando prestó su juramento presidencial, Roque Sáenz Peña afirmó que “debemos levantar un nuevo padrón electoral, para llamar a la acción a todos los ciudadanos, procurando que todos los partidos fiscalicen la legalidad de la inscripción. El padrón existente lo juzgo legal, pero no satisface a los partidos, ni guarda proporción con la población. Me será grato proponer al Congreso el proyecto que contenga la nueva inscripción y la reforma de la ley electoral”.

El 27 de julio de 1911, la Ley 8.130 derogó toda la legislación anterior y dispuso la confección de un nuevo padrón permanente, sobre la base de los padrones del enrolamiento militar. El 11 de agosto ingresó el proyecto sobre reforma electoral firmado por el presidente Roque Sáenz Peña y su ministro del Interior, Indalecio Gómez. La Cámara de Senadores aprobó la obligatoriedad del voto, antes rechazada por Diputados. La iniciativa regresó a la Cámara baja que la convirtió en ley  el 10 de febrero de 1912.

Nicolás Orlando Breglia
Gran Maestre