La Masonería Argentina recuerda la obra del General José de San Martin, su Gran Iniciado

Hoy, 17 de agosto, se cumple un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad del General San Martin, libertador de Argentina, Chile y Perú. San Martín es una figura emblemática y a la vez enigmática de la Historia Argentina, es un personaje que tiene una conducta lineal que lo diferencia notablemente del resto de sus compatriotas, su accionar no reconoce ningún tipo de quiebres, fijado el objetivo llegó hasta el final para lograrlo.
Es enigmática, porque hay interrogantes en su trayectoria que no han tenido respuesta. Solamente puede explicarse por su pertenencia a la Masonería, y fue elegido para cumplir con el plan de liberación continental por ella implementado, con el objeto de crear en América una tierra de libertad, en momentos en que Europa se hundía en distintas formas del despotismo.
La Masonería en el siglo XVIII se convierte en especulativa y fue parte de un vasto proceso de cambio cultural que dio origen a las democracias modernas. Es la “primera sociedad civil internacional” que se oponía a una sociedad feudal y rígida, planteando su democratización. Es una escuela que busca la igualdad, un espacio para la libertad de conciencia y un asilo para el Humanismo.
San Martín adhirió a esta línea de pensamiento, tuvo una activa participación en las logias masónicas donde se planificó la independencia americana. Fue iniciado en la Logia Integridad de Cádiz, y posteriormente se afilió a la Logia Caballeros Racionales Nº 3, también de Cádiz, donde recibió el grado de Maestro Masón. En Londres participó de la fundación de la Logia Caballeros Racionales Nº 7.
En Buenos Aires, con la ayuda de Julián Álvarez, venerable de la Logia Independencia, fundaron la Logia Lautaro, cuyo primer venerable fue Carlos María de Alvear.
Después de organizar el Ejército del Norte creó la Logia Lautaro de Córdoba, y cuando asumió como Gobernador Intendente de Cuyo, fundó la Logia Lautaro de Mendoza.
Estas logias lautarinas eran las que le daban el apoyo logístico y político a San Martín para poder cumplir con su plan Libertador.
Declarada la Independencia, el Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón lo nombró General en Jefe del Ejército de los Andes, y cuando se hizo cargo, fundó la Logia del Ejército de Los Andes en la que fue designado su venerable.
A poco de su llegada victoriosa a Lima, San Martín fue proclamado Protector del Perú y en forma inmediata fundó la Logia Paz y Perfecta Unión de la capital peruana que en la actualidad lleva el número 1 de la Gran Logia del Perú.
El encuentro de Guayaquil con el Maestro Masón Simón Bolívar, fue organizado por la Logia Estrella de Guayaquil.
Culminada la gesta emancipadora regreso al viejo mundo permaneciendo en Escocia. Asistió a las tenidas masónicas de las logias San Andrés Nº59 y San Juan Operativo Nº92. Luego pasó a Bruselas, donde se incorporó a la Logia La Perfecta Amistad que mandó acuñar una medalla de plata en su homenaje.
Falleció en Boulogne Sur Mer el 17 de agosto del año 1850.
Después de una larga negociación, sus restos descansan en la Catedral de Buenos Aires, en un mausoleo que se encuentra fuera de la nave de la Iglesia, por su pertenencia a la Orden Masónica.
La Masonería Argentina, recuerda con emoción la obra del Hermano José de San Martín, su Gran Iniciado, paradigma de virtudes éticas y morales que son propias de nuestra Institución y que fueran practicadas en su vida civil y militar.
Nicolás Orlando Breglia
Gran Maestre