Situación en Tucumán

La Masonería Argentina expresa su preocupación por los hechos ocurridos en Tucumán. Durante y después del acto electoral se cometieron delitos de diversa índole encaminados a evitar la absoluta y plena libertad de sufragio y a tratar de tergiversar la voluntad ciudadana.

Oficialistas y opositores tienen sus razones y explicaciones, la Masonería no se expide sobre ellas. Subraya, en cambio, que la quema de urnas, la eventual  modificación de telegramas para el escrutinio provisorio o el reparto de dádivas constituyen prácticas inaceptables que retrotraen la cultura política a décadas de presiones, arbitrariedades y voto cantado. En ese sentido, llama la atención sobre la innecesaria represión policial a los manifestantes que se habían reunido pacíficamente en la Plaza Independencia de la capital provincial.

La Masonería Argentina llama a la pacificación de los espíritus, a que el escrutinio definitivo se realice conforme a la ley y con procedimientos absolutamente transparentes. El resultado debe ser legal y legítimo porque así asegurará la correcta gobernabilidad de las autoridades que surjan de las elecciones.

Los partidos políticos también deben saldar la necesidad de un sistema electoral homogéneo en todo el país que evite posibles ventajas de sectores a la hora del comicio. Las pruebas de voto electrónico que se han realizado hasta el momento en varias provincias señalan que ése es un camino digno de ser explorado. En lo inmediato podría tomarse en cuenta la propuesta de boleta única complementaria sugerida por la ONG Ser fiscal para evitar la falta de boletas en las mesas de votación.

En el mediano plazo, los partidos políticos deberán encarar acuerdos que permitan establecer consensos para un proyecto nacional. Una vez más, la Masonería ofrece su ámbito para el auspicio de esa iniciativa que promulgue la paz y el encuentro de todos los argentinos.

Nicolás Orlando Breglia
Gran Maestre
27.08.2015

La violencia es inadmisible

La Masonería Argentina expresa su profunda preocupación ante el episodio de violencia política ocurrido en Jujuy en el que un joven fue asesinado durante un trabajo de militancia partidaria.

Nuestro país ha vivido largas etapas de desencuentros con un alto saldo de víctimas. Resulta inadmisible que se repita un hecho de esta naturaleza, más aún cuando están en pleno desarrollo los pasos políticos e institucionales para la renovación pacífica de autoridades nacionales, provinciales y municipales.

La violencia es la más clara antagonista de las ideas. La Masonería es desde 1857 el ámbito neutral donde se debaten los disensos en un clima de libertad, igualdad y fraternidad. Una vez más abre sus puertas y se propone para la dilucidación civilizada de las controversias y para que el horror del crimen quede definitivamente desterrado de nuestra realidad.

El buen ejercicio de la democracia, la sana aplicación de la división de los poderes del estado, la paz y la serenidad son los marcos adecuados para el cumplimiento normal del ciclo electoral que transitaremos hasta el cambio de autoridades el 10 de diciembre próximo.

La Masonería Argentina hace llegar sus condolencias y pesar a los familiares, amigos y allegados del joven que perdió la vida en tan infaustas circunstancias.

Nicolás Orlando Breglia
Gran Maestre
20 de Agosto 2015

Intentan eliminar la educación laica

La Masonería Argentina expresa su preocupación por el avasallamiento de la ley 1.420, el instrumento que organizó la educación común, laica y obligatoria a cuyo amparo se integraron a nuestra sociedad millones de inmigrantes y sus descendientes argentinos.

El paso del tiempo y el cumplimiento de sus fines determinó que esa ley, dictada a fines del siglo XIX, haya sido reemplazada por legislación acorde a los nuevos tiempos, con excepción del artículo 8 que garantiza la laicidad de la educación pública.  

La laicidad determinó el carácter optativo de las clases de religión que debían ser dictadas antes o después del horario escolar y con autorización de los padres. Ninguna ley en materia educativa posterior a la 1.420 derogó el artículo referido.  

Este paso, a cargo de la Comisión Bicameral de Digesto Jurídico Argentino del Congreso de la Nación, abre el camino a la reimplantación de la enseñanza religiosa en los establecimientos de enseñanza pública, tal como lo ha establecido, por ejemplo, el gobierno de Salta. 

Es correcta y necesaria la publicación de un Digesto que ponga claridad acerca de las normas legales que rigen nuestro derecho positivo, pero esa tarea no puede encubrir acciones que afecten el fuero íntimo y las convicciones de millones de argentinos.   

La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, institución que desde 1857 trabaja sin interrupciones, llama la atención de los legisladores encargados de analizar el Digesto y exhorta a las autoridades a evitar un paso de las dimensiones señaladas. La educación pública, gratuita y laica es un bien cultural y espiritual de todos los argentinos, un valor que cohesiona a nuestras familias. 

Nicolás Orlando Breglia
Gran Maestre

La ley de enseñanza laica

La Masonería Argentina recuerda hoy el 131° aniversario de la promulgación de la Ley 1420 de educación común, laica, gratuita y obligatoria.
 
Esa norma legal, duramente batallada por los masones de la época, estableció la instrucción primaria obligatoria, gratuita y gradual. Colocó la escuela pública al alcance de todos los niños, constituyó un hito básico en la fundación del Estado y dio nacimiento a  la educación pública.

 

Domingo Faustino Sarmiento, que había ejercido la Presidencia de la Nación hasta 1874, renunció como Gran Maestre de la Masonería Argentina para dedicarle todo su tiempo a la sanción de esa ley.

 

Roca, a poco de asumir en 1880, creó el Consejo Nacional de Educación para la educación primaria, encabezado por Sarmiento. Los debates parlamentarios demostraron la defensa ardorosa de  dos posiciones diferentes.

 

Hacia 1910, dos de cada tres personas ya sabían leer y escribir en tanto la escolarización alcanzaba al 90%.La democratización de la educación abrió el camino a la democratización de la política y recorre los senderos de la República aún en sus tiempos más azarosos. 

 

Nicolás Orlando Breglia
Gran Maestre

Reunión anual de la Masonería

La Masonería Argentina celebró su Asamblea Anual Ordinaria. Las deliberaciones se desarrollaron en su edificio histórico de Presidente Perón 1242, CABA.

Participaron 507 delegados de las 233 logias de todo el país habilitadas para votar. Analizaron diversos tópicos de la marcha institucional y aprobaron el Balance del ejercicio 2014/15. Además, eligieron a los miembros que integrarán su Consejo Directivo durante los próximos doce meses, bajo la conducción del Gran Maestre y del Pro Gran Maestre cuyos mandatos están vigentes hasta mediados de 2017.

El titular de la Gran Logia de la Argentina, Nicolás Orlando Breglia, destacó el “enorme crecimiento de la Institución y la incorporación de numerosos jóvenes que, dijo, han permitido situar el promedio de edad en 38 años”.

Recordó que “el trabajo sostenido durante estos siete años ha devuelto la Masonería a todo el país”. “En todas las capitales de provincia, la Ciudad de Buenos Aires, el Conurbano y muchas ciudades grandes y medianas se han instalado nuestros ‘talleres de ideas’ como no ocurrió durante mucho tiempo”. Anticipó que antes de fin de año se realizará el Congreso Nacional del Simbolismo en la localidad de Iguazú, Misiones “como antes se hizo en Villa Giardino, Córdoba, Salta, Corrientes y Comodoro Rivadavia”, entre otros sitios del interior del país”.

Breglia también expresó la preocupación de la Masonería por “el estado de la educación”, llamó la atención para que “el mejoramiento de los edificios escolares y la aplicación del mayor presupuesto que se asigna en el orden nacional redunden en un rápido fortalecimiento de los conocimientos, el crecimiento sano de niños y adolescentes”. También abogó por la preservación y el cuidado de los adultos mayores como reserva de conocimiento y sabiduría, y un combate frontal y sin concesiones contra el narcotráfico y la peste del femicidio”.

Buenos Aires 30 de junio de 2015