A 80 años del bombardeo de Guernica

La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones recuerda hoy el 80 Aniversario del Bombardeo de Gernika, ejecutado por la aviación nazi en el contexto de la Guerra Civil Española. El siglo XX ha pasado a la Historia por la enorme evolución y desarrollo de las ciencias, la tecnología y las humanidades, relacionadas todas ellas, con los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Pero también fue el siglo de grandes catástrofes para la humanidad, entre ellas dos guerras mundiales, eliminaciones étnicas sistemáticas, guerras localizadas y un sinfín de otras atrocidades.

El bombardeo de Gernika, que inspiro a Pablo Picasso para pintar el cuadro homónimo, se inscribe en los anales de la Historia como el anticipo de lo que ocurriría después en la Segunda Guerra Mundial y es la muestra de los fanatismos y dogmatismos expresados en la acción.

Los vencedores en la Guerra Civil Española fueron señores de la vida y de la muerte de todos los pueblos que integran España y mandaron al Oriente Eterno a muchos hermanos masones, vascos, gallegos, catalanes, andaluces, castellanos y aragoneses.

Muchos de los que se salvaron llegaron a nuestra Nación y la Masonería Argentina abrió sus puertas para cobijarlos y enriquecerse con sus saberes y experiencia.

Innumerables logias se constituyeron a su influjo y su herencia pervive en nuestros talleres de las que son una vertiente fundamental en relación con el Laicismo y el Librepensamiento. Hoy 26 de Abril, recordamos un año más de esta calamidad, que no sólo destruyó Gernika sino que además se prolongó en el tiempo por más de 50 años. La memoria histórica sigue viva en la Argentina y muchos de sus hijos y sus nietos son hoy orgullos miembros de nuestras Logias. Reafirmamos nuestro compromiso con los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad de los hermanos masones que perdieron la vida en esa guerra fraticida y ratificamos nuestro compromiso con la Tolerancia y el Librepensamiento, que están en las antípodas del fanatismo y el dogmatismo de cualquier clase. La Masonería Argentina, acompaña esta recordación que debe servir como lección permanente de la Historia, para que no se repita NUNCA MÁS.

Sobre el Genocidio Armenio del 24 de Abril de 1915

La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones recuerda hoy el 102 Aniversario, del Primer Genocidio del siglo XX, perpetrado por el Imperio Turco Otomano contra el milenario Pueblo Armenio.

El siglo XX pasa a la historia por la enorme evolución y desarrollo de las ciencias, la tecnología y las humanidades, relacionadas todas ellas, con los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Pero también fue el siglo de grandes catástrofes para la humanidad, entre ellas dos guerras mundiales, eliminaciones étnicas sistemáticas, guerras localizadas y un sinfín de otras atrocidades.

Hoy 24 de Abril, recordamos un año más de una de las calamidades, conocida a través del tiempo, como el Genocidio contra el pueblo armenio, que dejo como resultado la muerte y desaparición de un millón y medio de civiles armenios. La memoria histórica sigue viva en una antigua reivindicación MEMORIA y RECLAMO, para que el mundo y en especial Turquía, reconozcan que lo ocurrido entre 1915 y 1923 fue un genocidio. Si la razón de los asesinatos es el origen, entonces el nombre es genocidio, no hay otra alternativa. Continuar con el negacionismo, es otra forma de realizar genocidio.

Nuestro compromiso en este día como masones es la plena solidaridad con el pueblo armenio, es por ello que la Masonería Argentina, acompaña a sus hermanos armenios, a los descendientes de armenios y al pueblo de esa república, en este día de congoja, que debe servir como lección permanente de la historia, para que no se repita NUNCA MÁS.

Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas

 

La Masonería Argentina conmemora  como cada año, este 2 de abril, el 35º aniversario del desembarco argentino en las islas Malvinas, que desembocó en el único conflicto bélico que el país conoció a lo largo del Siglo XX, y que nos dejó una terrible secuela de muerte y horror, una herida que aún hoy está abierta.

Fueron 649 los jóvenes argentinos muertos, 1082 los heridos –entre ellos muchos mutilados o con daños de por vida- y un número nunca oficializado de ex combatientes que se suicidaron en los años posteriores al conflicto, aunque muchas fuentes señalan que son hasta hoy más de 700.

Nuestra orden tiene ya tres siglos de trayectoria en busca de la libertad, la igualdad y la fraternidad entre los seres humanos. Trescientos años de tender puentes de entendimiento fraterno. Para los masones, no puede haber un dolor superior al de una guerra, que simboliza todo lo contrario a aquello en lo que creemos.

En esta fecha junto a nuestra posición humanista y de diálogo, no podemos tampoco, como argentinos que somos, señalar que la búsqueda de la paz no implica resignar nuestro apoyo a los reclamos de soberanía sobre las islas del Atlántico sur, usurpadas en 1833, y que son tan argentinas como cualquier otra parte de nuestro suelo patrio. Afirmando con contundencia que las Malvinas, fueron son y serán argentinas.

 

Aquel 2 de abril de 1982 dejó un dolor difícil de superar, por los que dejaron su sangre en el Atlántico sur, por los que aún restan identificar y están en tumbas NN, por los que no pudieron superar las secuelas de la guerra, y por los territorios irredentos que sin duda algún día volverán a estar bajo nuestra bandera celeste y blanca. Por la vía del diálogo, la perseverancia y la fe.

Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia

Se cumplen 41 años del golpe cívico-militar más sangriento de los que ha padecido la Argentina en toda su historia, con su trágica secuela de miles de desaparecidos, asesinados, perseguidos políticos y exiliados, además de los millones de compatriotas condenados al ostracismo y la marginación en el propio suelo nacional.

El 24 de marzo de 1976 dio comienzo a una larga noche institucional que duraría siete largos años, en los que un grupo mesiánico usurpó el poder valiéndose de armas que les habían sido encomendadas para la defensa nacional, y que en cambio usaron para arrasar con el Estado de Derecho.

La Masonería, igual que la sociedad argentina toda, fue víctima de esos años de plomo y muerte, en los que se proscribió la actividad política y gremial, y en la que todos nos convertimos en sospechosos por el sólo hecho de pensar.

Nuestra orden, junto con una inmensa mayoría de la sociedad, trabajó incansablemente en aquellos duros años, con las herramientas que disponía, para el retorno de la democracia, a la que celebramos y por la que trabajamos desde su recuperación en 1983.

Hoy, a 41 años de aquella nefasta fecha, la Masonería Argentina se une al Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia, y llama a sumar esfuerzos para asegurar que nunca más tengamos que sufrir la pérdida de nuestras libertades fundamentales. 

La Masonería Argentina hace por tal motivo un llamado a la sociedad toda, para encarar con más democracia los problemas nacionales, promoviendo el debate de ideas, la ampliación de los derechos civiles, forjando nuevas propuestas y ampliando la participación ciudadana.

Homenaje de la Masonería Argentina a Domingo Faustino Sarmiento en el 128º aniversario de su muerte

El Gran Maestre de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones y el Honorable Consejo de la Orden hacen llegar su homenaje al gran maestro de América, Domingo Faustino Sarmiento, en otro aniversario de su paso a la inmortalidad.

Sarmiento fue un adelantado de su tiempo, una voz profética que se alzó contra la tiranía  que se enseñoreaba en nuestro país en los largos años de luchas civiles. Fue la pluma aguda que regó su tinta sobre el terreno fértil de una prensa libre. Fue un humanista trascendental que impulsó el sistema lancasteriano de educación para lograr una mayor igualdad, a través de una educación para todos.

Si se piensa en la figura del un hombre renacentista en la historia argentina, se nos viene inmediatamente a nuestra mente la figura de Sarmiento, cuyos ideales se vieron plasmados en la organización del Estado Argentino.

Iniciado en 1854 en la Logia Unión Fraternal de Chile, dos años más tarde, fundaría en Buenos Aires la Logia Unión del Plata Nº 1. Durante el gobierno de Bartolomé Mitre, viajó a los Estados Unidos en misión diplomática oficial, pero también como representante de la Gran Logia y el Supremo Consejo Grado 33 para la República Argentina. A dos semanas de asumir la primera magistratura, en el banquete ofrecido por la Gran Logia al presidente electo, Sarmiento anuncia su separación temporal de la Orden mientras se desempeñe como primer mandatario. Al concluir su mandato presidencial, Sarmiento vuelve a la Masonería Argentina, llegando a ser en 1883, Gran Maestre de la misma.

Lejos del mármol y del bronce, la figura de Sarmiento está más vigente que nunca en la construcción de nuestra República, en los ideales de unión, libertad y oportunidades para todos.