Centenario del "Genocidio Armenio"

 

Se recuerda hoy el centenario de lo que la historia denomina “genocidio armenio”. El 24 de abril de 1915  las autoridades otomanas expulsaron a 235 intelectuales armenios, previamente detenidos en Estambul.

De inmediato, una disposición gubernamental ordenó la deportación de toda la población armenia y prohibió el traslado de sus medios de subsistencia. La mayor parte de los desterrados murió de hambre, sed y a causa de privaciones de todo tipo. Las masacres se extendieron a violaciones y otros vejámenes. Se lo considera el primer genocidio moderno, sumó entre un millón y medio y dos millones de víctimas.

La Masonería Argentina acompaña a sus hermanos armenios que integran las logias locales y las logias de las instituciones masónicas del mundo, también a los descendientes de aquellos mártires y al pueblo de la República Armenia. Esta fecha subraya el recuerdo infausto para que jamás se repita.

Nicolás Orlando Breglia
Gran Maestre

Raúl Ricardo Alfonsín

En coincidencia con diferentes sectores de la sociedad argentina y del arco político partidario, la Masonería Argentina recuerda al ex Presidente de la Nación, Dr. Raúl Alfonsín, al cumplirse el sexto aniversario de su fallecimiento.

Más allá de los aciertos y errores de su gobierno, la ciudadanía coincide que el ex mandatario reabrió en 1983 las puertas de las instituciones democráticas argentinas y lo hizo con la Constitución en sus manos y la prédica del Preámbulo como argumento central de su campaña política.

Durante su gobierno, el Presidente Alfonsín luchó para restañar las profundas heridas del pasado y buscó las coincidencias como elemento unitivo de los argentinos.  

Ha ingresado a la historia como un hombre honesto y apasionado, en línea con las mejores tradiciones de los gobernantes que le precedieron desde los albores de nuestra Patria.

La Masonería Argentina, que coloca a la Constitución Nacional en el plexo central de sus convicciones, adhiere a la recordación del ex mandatario como inspirador principal de la democracia instaurada hace más de treinta años.

Nicolás Orlando Breglia
Gran Maestre

Voto universal, secreto y obligatorio

La Ley 8.871 fue impulsada por el Presidente Roque Sáenz Peña, dirigente del Partido Autonomista Nacional y miembro de la Logia Docente de la Masonería Argentina. Fue aplicada por primera vez en Santa Fe y Buenos Aires (1912). Hipólito Yrigoyen, también iniciado en la Logia Docente pero un día después que Sáenz Peña, llevó al triunfo a la Unión Cívica Radical (1916), la principal fuerza opositora al Partido Autonomista Nacional que se había dividido en 1902:  los autonomistas nacionales ( roquistas), sostenían el antiguo sistema electoral, y losseguidores de Carlos Pellegrini querían llevar las protestas callejeras al Congreso e incorporar a los nuevos actores sociales.

La fracasada revolución radical del 4 de febrero de 1905, encabezada por el Coronel Daniel Fernández, respondió al cansancio popular por el fraude. Se sucedieron huelgas y agitación obrera y nació Unión Nacional como nuevo partido político. Dirigentes de diferentes orientaciones propusieron la representación proporcional. La Ley 4.161(1903), impulsada por el hermano masón Joaquín V. González, iniciado en la Logia Piedad y Unión N° 34 de Córdoba, estableció como avance el régimen uninominal por circunscripciones combinado con el sufragio voluntario. En 1905 retornó la lista completa y dos meses después se reemplazó el voto de viva voz por el voto escrito pero no secreto,

En 1910, cuando prestó su juramento presidencial, Roque Sáenz Peña afirmó que “debemos levantar un nuevo padrón electoral, para llamar a la acción a todos los ciudadanos, procurando que todos los partidos fiscalicen la legalidad de la inscripción. El padrón existente lo juzgo legal, pero no satisface a los partidos, ni guarda proporción con la población. Me será grato proponer al Congreso el proyecto que contenga la nueva inscripción y la reforma de la ley electoral”.

El 27 de julio de 1911, la Ley 8.130 derogó toda la legislación anterior y dispuso la confección de un nuevo padrón permanente, sobre la base de los padrones del enrolamiento militar. El 11 de agosto ingresó el proyecto sobre reforma electoral firmado por el presidente Roque Sáenz Peña y su ministro del Interior, Indalecio Gómez. La Cámara de Senadores aprobó la obligatoriedad del voto, antes rechazada por Diputados. La iniciativa regresó a la Cámara baja que la convirtió en ley  el 10 de febrero de 1912.

Nicolás Orlando Breglia
Gran Maestre

Asamblea del año XIII

La Asamblea General Constituyente y Soberana de 1813, fue un congreso convocado por el Segundo Triunvirato. Sesionó entre enero de 1813 y enero de 1815 para que los representantes del pueblo  reconocieran la soberanía popular, proclamaran la independencia y redactaran una constitución.

El Segundo Triunvirato surgió como consecuencia de los acontecimientos políticos posteriores al triunfo revolucionario en la batalla de Tucumán. La Logia Lautaro realizó entonces un intenso trabajo político, muchos de sus hermanos masones participaron activamente durante los dos años de las deliberaciones de la Asamblea y propugnaron reformas que la historia reconoce como de fuerte cuño democrático y progresista.

La sesión preparatoria se realizó el 30 de enero de 1813. Decidió que los 17 diputados asistentes conformaban quórum y convocó para el día siguiente a la apertura de los trabajos en el edificio del Consulado de Buenos Aires, en la actual calle San Martín entre Bartolomé Mitre y Perón (caba) donde hoy funciona el Banco de la Provincia de Buenos Aires.  Asistieron los diputados Carlos de Alvear (masón), Mariano Perdriel, Juan Larrea (masón), Gervasio Posadas, José F. Sarmiento, Vicente López (masón), Hipólito Vieytes (masón), José V. Gómez (masón), Francisco Argerich, Tomás A. Valle, Juan Ramón Balcarce (masón), José Ugarteche, Pedro Vidal, Bernardo Monteagudo (masón), Agustín Donado (masón), Pedro Agrelo (masón) y José Moldes (masón).

La Asamblea declaró rápidamente que sus diputados eran los representantes de las provincias que se declaraban libres y unidas del Río de la Plata; que en ella residía la representación de la soberanía del pueblo y que su instalación tenía como fin dictar una constitución. 

En dos años de trabajo, resolvió una decena de temas muy importantes para el momento que se vivía:

- adoptó un sello, que luego sería elegido como Escudo Nacional con las manos cruzadas, una pica que sostiene el gorro frigio de origen masónico, campos azul y blanco rodeado de ramas de laureles, con el sol que nace por oriente;

- encargó a Vicente López y Planes la creación del Himno;

- suprimió los títulos de nobleza, mayorazgos, escudos de armas, símbolos y distintivos en las fachadas;

- eliminó los tributos pagados por los indígenas;

- mandó acuñar monedas de oro y plata con el sello de la Asamblea, el escudo, en el anverso y el sol en el reverso, con las inscripciones “En unión y libertad” y “Provincias del Río de la Plata” respectivamente;

- abolió los tormentos para la confesión de los delincuentes o presuntos delincuentes, también los azotes a los niños de las escuelas y  suprimió la jurisdicción de la Inquisición de Lima con la consecuente independencia de las Provincias Unidas de toda autoridad eclesiástica que existiera en España;

- declaró fiesta cívica el 25 de mayo;

- Creó el Directorio con la consecuente conversión del Poder Ejecutivo en  unipersonal.   

En una de sus primeras disposiciones, la Asamblea del año XIII había ordenado  “que todos los esclavos de países extranjeros, que de cualquier modo se introduzcan desde este día en adelante queden libres, por solo el hecho de pisar el territorio de las Provincias Unidas”. Era el 4 de febrero de 1813.

Nicolás Orlando Breglia
Gran Maestre

Septuagésimo aniversario del Holocausto

La Masonería Argentina adhiere respetuosamente a la conmemoración del 70° aniversario del Holocausto (Shoá, “La Catástrofe”) en el que seis millones de personas fueron asesinadas en forma sistemática durante el régimen nazi por su pertenencia a la religión judía.

Fue uno de los dos grandes genocidios cometidos durante el siglo XX. El exterminio, del que también fue víctima un millón de niños, abarcó a otros grupos étnicos y políticos, entre ellos millones de polacoscomunistas, sectores de la izquierda políticahomosexualesgitanos, discapacitados y prisioneros de guerra.

Naciones Unidas (ONU) estableció el Día Internacional de la Memoria de las Víctimas delHolocausto para recordar la liberación del campo de concentración de Auschwitz, el 27 de enero de 1945.

Nicolás Orlando Breglia
Gran Maestre