El día de la independencia

El 9 de julio de 1816 tiene un profundo significado para la Masonería Argentina porque muchos de sus protagonistas centrales integraban nuestra Institución.

Cuando Fernando VII  recuperó el trono español en 1814 quiso  reconquistar las colonias americanas y hasta febrero de 1816 depuso a los gobiernos revolucionarios de México, Venezuela y Chile. 

José de San Martín organizó en Cuyo el Ejército de Los Andes para recuperar Chile y desde allí realizar un ataque combinado por tierra y mar a Perú, principal foco realista en América del Sur.

San Martín se había iniciado masón en la Logia Integridad de Cádiz, trabajó en la Logia Caballeros Racionales Nº 3 donde alcanzó el grado de Maestro Masón el 8 de mayo de 1808, participó de la fundación de la Logia Caballeros Racionales Nº 7 de Londres y de la Logia Lautaro, inspiró la Logia del Ejército de los Andes de la que fue su Venerable Maestro (Presidente), la Logia Paz y Perfecta Unión (Lima), integró la Logia Perfecta Amistad (Bélgica) y la Logia de Ivry (Francia).

El Congreso que declararía la Independencia se reunió en la ciudad de San Miguel de Tucumán, Paraguay no mandó representantes porque ya se había declarado independiente.

El Congreso comenzó a sesionar el 24 de marzo de 1816 bajo la presidencia de Pedro Medrano, cuando alcanzó la presencia de los dos tercios de los diputados

Desde Cuyo, San Martín le escribió a Godoy Cruz : "¿Hasta cuándo esperaremos para declarar nuestra independencia? Es ridículo acuñar moneda, tener el pabellón y escarapela nacional y, por último, hacer la guerra al Soberano de quien se dice dependemos, y permanecer a pupilo de los enemigos".

El 9 de julio de 1816, el Congreso de Tucumán resolvió tratar la Declaración de la Independencia. Bajo la presidencia Juan Francisco Narciso de Laprida, diputado por San Juan iniciado masón en la Logia Lautaro que actuó después en la logia San Juan de la Frontera.

El secretario Juan José Paso, masón de la Logia Independencia, integrante de la Sociedad de los Siete y de la Logia Lautaro, preguntó a los congresales "si querían que las Provincias de la Unión fuesen una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli". Los diputados aprobaron por aclamación, uno a uno expresaron su voto afirmativo y firmaron el Acta de la Independencia.

Desde 1813, las Provincias Unidas del Río de la Plata ya no juraban fidelidad a Fernando VII. La soberanía del pueblo recaía en la Asamblea Nacional General Constituyente (Asamblea del Año XIII), que estuvo reunida entre 1813 y 1815. Después pasó al Congreso Nacional General Constituyente (1816 a 1820). Disuelto el Congreso y el Directorio, a comienzos de 1820, no hubo gobierno nacional  hasta la elección de nuestro hermano Bernardino Rivadavia como Presidente de la República, el 7 de Febrero de 1826. Rivadavia fue iniciado masón en Europa, actuó en las logias Aurora y Estrella Sureña, propició la fundación de la Logia Valeper y realizó trabajos masónicos en Uruguay y Brasil.

La presencia masónica en el Congreso de Tucumán, consustanciada con el pedido de San Martín a Godoy Cruz, fue decisiva para el acontecimiento que celebramos hoy.

Con orgullo y responsabilidad, la Masonería argentina saluda al pueblo argentino en el Día de la Patria.

Situación institucional en Paraguay

El Congreso de Paraguay ha destituido de su cargo al Presidente Fernando Lugo.

En una sesión en la que el inculpado  careció del suficiente derecho de defensa, se articularon en tiempo récord  los mecanismos legales para sustanciar una decisión tan grave. Legalidad y legitimidad no deben ser conceptos antagónicos.

De poco sirve el concepto de democracia si se recurre solamente a sus formas y se ignoran sus contenidos profundos. La Democracia, las Instituciones y la Leyes constituyen el conjunto imprescindible para que la soberanía del pueblo se desarrolle con normalidad, más allá de aciertos y errores de los gobernantes.

Sin formular juicio de valor político acerca del suceso acaecido en Paraguay, la Masonería Argentina llama la atención acerca de la imprescindible coherencia que debe animar al Estado democrático de nuestros días entre sus formas y sus contenidos, llama a profundizar los fundamentos democráticos de nuestras sociedades, destaca la necesidad de partidos políticos fuertes por encima de circunstanciales apetencias personales o de grupos, subraya la necesidad del equilibrio y contrapeso entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial y aboga por el modo de vida republicano que sosiega las pasiones, evita los fanatismos y aleja a los pueblos de verdades dogmáticas que confunden a la parte con el todo.

La Democracia, las Instituciones y las Leyes no son meras formalidades. Los vicios y problemas de la democracia solo se curan con más democracia.

La reforma universitaria

La Masonería Argentina recuerda hoy la Reforma Universitaria, cuyo Manifiesto Liminar, redactado por Deodoro Roca en 1918, se constituyó en el programa de la Federación Universitaria de Córdoba que pasó luego a las universidades de Buenos Aires, La Plata, el resto del país y América.

El Manifiesto reclamaba libertad ideológica, el derecho a darse el gobierno universitario propio y reaccionaba contra el clericalismo y la orientación dogmática religiosa que se mantenían sin cambios durante más de cien años.

De inspiración masónica, la Reforma Universitaria fue inmediatamente acogida por nuestro hermano Hipólito Yrigoyen, Presidente de la Nación desde 1916. Otros nombres relevantes que dieron marco y empuje al Manifiesto fueron los hermanos masones Gabriel del MazoJulio V. González y Alejandro Korn, entre otros.

En este día, a noventa y cuatro años del Manifiesto Liminar de la Reforma Universitaria, la Masonería Argentina recuerda a sus luchadores, masones y no masones, y reclama una vez más que la sociedad argentina y sus autoridades coloquen la educación a la cabeza de la agenda social como método para construir un cambio profundo en paz, unión y libertad.

15 de Junio - una fecha: dos historias.

La Masonería Argentina recuerda hoy a su hermano masón Eduardo Wilde, reconocido médico y catedrático que integró los cuerpos asistenciales organizados por nuestra Institución para colaborar con la sociedad durante la epidemia de fiebre amarilla que se desató en 1881. Previamente trabajó en las tareas asistenciales durante la epidemia de cólera en 1867 y como cirujano del ejército en la Guerra del Paraguay.

Wilde sirvió también en diversos cargos públicos, entre ellos diputado provincial  y diputado nacional, diplomático y Director del Departamento Nacional de Higiene. Fue Ministro de Justicia, Culto e Instrucción del Presidente Julio Argentino Roca desde donde defendió en el Congreso  de la Nación la ley 1.420 de Enseñanza Laica, Obligatoria y Gratuita y la ley de Matrimonio Civil.

Se inició masón en la Logia Constancia número 7 el 19 de setiembre de 1871, cinco años después que se esa misma ceremonia debió suspenderse en la Logia Consuelo del Infortunio número 3 porque Wilde no pudo llegar a tiempo ocupado en la asistencia a un enfermo.

Integrante de la Generación del ’80, escribió El Hipo , su tesis doctoral, Tiempo perdido, Prometeo & Cía., Aguas Abajo,Viajes y Observaciones por Mares y por Tierras y  La primera noche de cementerio. Nació el 15 de junio de 1844.

Otro 15 de junio también tiene un significado especial para la Masonería Argentina. En 1918, el Presidente Hipólito Yrigoyen, que había decretado la intervención a la Universidad Nacional de Córdoba a solicitud de los hermanos masones que encabezaban la Reforma Universitaria, no convalidó la elección de nuevo Rector y, en consecuencia, habilitó el proceso de autonomía, cogobierno, extensión universitaria, concursos de oposición para los cargos docentes y periodicidad en el ejercicio de las cátedras, entre otras reivindicaciones. Fue la fecha del paso decisivo de un movimiento universitario que nació en Córdoba y se extendió a los ámbitos académicos de Buenos Aires, La Plata y Tucumán coronando con su Manifiesto Liminar del 21 de junio de 1918 cuyos conceptos echaron raíces en todos los países de América.

La Masonería Argentina, orgullosa de los roles que ha asumido en la historia argentina, recuerda a sus hermanos de esos tiempos en cuya huella recorre ahora el nuevo camino iniciático, progresista y filantrópico que le corresponde.

13 de Junio - dia del escritor

Al celebrarse en nuestro país el Día del Escritor, la Masonería Argentina recuerda a su hermano masón Leopoldo Lugones, co fundador y primer presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, iniciado en la Logia Libertad Rivadavia en 1899.

Ante la imposibilidad práctica de una enumeración exhaustiva de escritores masones, recuerda también a Domingo Faustino Sarmiento, iniciado en la Logia Unión Fraternal de Valparaíso (1854) y a Bartolomé Mitre, integrante de la Logia Confraternidad Argentina Nº 2 y  miembro honorario de la Logia Unión del Plata Nº 1, reconocidos escritores que fueron elegidos  Grandes Maestres de la Masonería Argentina.

La Gran Logia de la Argentina también subraya la pertenencia masónica de José Hernández,  iniciado en la Logia Asilo del Litoral N°18 en 1865 e integrante de la Logia Constante Unión Nro 23 de la ciudad de Corrientes y de la Logia Obediencia a la Ley N° 13 de la ciudad de Buenos Aires, en la que trabajó hasta su deceso. 

En sus versos de claro contenido masónico “los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera, y si entre ellos se pelean, los devoran los de afuera" (Martín Fierro), Hernández llamó la atención sobre la imprescindible unidad que debía prevalecer en nuestra Institución fraternal más allá de los disensos de tipo político e institucional que se dilucidaban en esa época.

En ese mismo sentido y en relación a textos que también evocan a la masonería universal, recordamos El hombre que pudo reinar de Rudyard Kipling, uno de los más grandes cuentistas de todos los tiempos, iniciado masón en la India.

En la celebración del Día de Escritor, la Masonería Argentina destaca su recuerdo a todos los escritores que han integrado nuestra Institución desde la instalación de la primera logia, San Juan  de Jerusalén, en 1795, y a todos los escritores masones esparcidos sobre la faz de la tierra.

A modo de ejemplo, recuerda a los  hermanos masones Andrés Bello, Charles Dickens,  Arthur Conan Doyle, Alexandre Dumas, J. W. Van Goethe, Victor Hugo, León Tolstoi, Mark Twain, Oscar Wilde, Gabrielle D´Annunzio, Antonio Machado, Thomas Mann, José Ortega y Gasset, Luigi Pirandello, J. Jacques Rousseau, Jonathan Swift, Vicente Blasco Ibañez, G. K. Chesterton, José de Espronceda, Walter Scott y Rabindranath Tagore, de una nómina muchísimo más rica y extensa.

En el Día del Escritor argentino, la Masonería Argentina saluda a los escritores del mundo, sin distinción de nacionalidades. 

Escritor es quien utiliza la escritura para difundir ideas reales o imaginarias a través de la novela, el ensayo, la poesía, el periodismo, la dramaturgia, los guiones cinematográficos o televisivos. Su trabajo de y con la palabra define al ser humano y penetra sus fibras más íntimas.