Arturo Jauretche

Político, ensayista y  escritor, comenzó su carrera política en el Partido Conservador  desde donde pasó luego al yrigoyenismo. En 1930 rechazó el golpe de estado y en los años siguientes activó contra los gobiernos de José Félix Uriburu y Agustín P. Justo. Participó del levantamiento radical y  estuvo presente en los combates de San Joaquín y Paso de los Libres, Corrientes, en1933 Enfrentó, además, a la dirección partidaria de Marcelo T. de Alvear  desde la dirección de los grupos "Continuidad Jurídica" y "Legalista".

Con Raúl Scalabrini Ortiz, Gabriel del Mazo y Luis Dellepiane, inspiró el movimiento FORJA. Jauretche ejerció  influencia sobre el nacionalismo hasta que adhirió al Justicialismo. Fue presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires en el período 1946/51.

Fue autor, entre otras obras, de  " Prosas de hacha y tiza ", Los profetas del odio", "El paso de los libres", "FORJA y la década infame", "El medio pelo en la sociedad argentina" y el "Manual de zonceras argentinas".

Una síntesis de su pensamiento se encuentra en sus expresiones siguientes: "Son las condiciones locales las que deben determinar el pensamiento político y económico. Esto no es una cosa nueva. No hace falta ser marxista para entenderlo. Más aún, Marx no entendía las condiciones económicas de los países subdesarrollados; las entendió Lenin que hizo una ampliación del marxismo. Un maestro del siglo XIX. Federico List, criticó esa concepción de la división internacional del trabajo, según costos comparativos. Él explicó que los países que están en período de desarrollo, aceleran cada vez más ese desarrollo y lo profundizan con el libre comercio internacional pero los que recién emergen necesitan protección en las fronteras nacionales. El pensamiento de List promovió el desarrollo capitalista de Alemania y también de los Estados Unidos, porque List estuvo en los Estados Unidos e influyó en gran parte del pensamiento económico. Pero a nosotros nos han enseñado todo mal. Nos han enseñado por ejemplo, que la lucha entre Hamilton y Jefferson fue una lucha de orden institucional. No, era la lucha entre el capitalismo que surgía (Hamilton) y quienes tenían una idea agraria de los Estados Unidos (Jefferson) y ganó Hamilton. Nos han enseñando la Guerra de Secesión como una guerra motivada por las lloronas páginas de 'La Cabaña del Tío Tom', no como fue, una lucha entre los fabricantes de camisetas del norte que querían el algodón para ellos y necesitaban consumidores de camisetas en el sur (y no esclavos, como querían los dueños de las plantaciones) y a sus vez, los fabricantes de camisetas de Manchester que querían el algodón para ellos; el rey algodón tiene, más que ver con la Guerra de Secesión que 'La Cabaña del Tío Tom' ", explicó como síntesis de su pensamiento en una entrevista que concedió en 1971, publicado en Escritos Inéditos (Ed. Corregidor, Buenos Aires, 2002).

Según se sabe, Jauretche ingresó a la Masonería Argentina en la Logia Bernardino Rivadavia Nº 364, hacia 1934. Fue presentado por Gabriel Del Mazo. Su iniciación  se relacionó con su necesidad de obtener protección política, pero, también, fue el modo que encontró para alinearse ideológicamente con otros intelectuales.

En su obra “La Masonería II”, Emilio Corbière narra que Agustin P. Justo  y Julio Argentino Roca, ambos  masones, evitaban querellas con  los miembros de la fraternidad y no pusieron obstáculos para la iniciación masónica de Jauretche, Homero Manzi, Atilio García Mellid y José Constantino Barro. “Entramos con la idea de que podíamos estar políticamente protegidos dentro de la Masonería”, contó Jauretche al periodista Rogelio García Luppo, en 1974, meses antes de morir, mientras trabajaban en EUDEBA (Editorial de la Universidad de Buenos Aires).

Arturo Jauretche falleció  en Buenos Aires el 25 de mayo de 1974. Había nacido en Lincoln, provincia de Buenos Aires el 13 de noviembre  1901.

La Masonería Argentina recuerda a su hermano Arturo Jauretche y en él a quienes son capaces de ejercer su pensamiento con íntima libertad,  elevado nivel intelectual, plena sinceridad y claridad de procedimientos.